08/01/2025 | Información | Reflexión
La negatividad cotidiana
La mortificación que más agrada a Dios es la mortificación de nuestros estados de ánimo
La alegría cristiana es la certeza de que Dios vive en el corazón y de que soy amado por él
Es como, el hijo pródigo, el hijo pródigo al encontrarse con el padre siente un inmenso dolor porque se da cuenta que le he hecho sufrir al corazón del padre y al mismo tiempo siente una alegría tremenda porque Dios permite ver esto desde otra perspectiva desde la perspectiva de ser perdonado y que todo vuelva a comenzar de nuevo.
Esa es la alegría cristiana, no es una alegría que no ve la realidad, la ve con más consciencia, pero es una alegría porque sé que Dios me permite volver a fundar todo volver y por eso no es un un estado emocional, una risa fácil, es una alegría que se funda en la esperanza cristiana.


