19/08/2024 | Información | Congregaciones
Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María
Es un Instituto Religioso de Hermanas de Derecho Diocesano fundado el 15 de agosto de 1990 por la Madre Adela Galindo en la Arquidiócesis de Miami, FL USA, y erigido como Instituto Religioso Diocesano el 25 de marzo de 2000.
CARISMA :
Ser imagen y presencia viva del Corazón, de la Persona y de la Misión de Nuestra Señora y poner el don y las potencialidades de nuestro genio femenino y del carisma mariano en comunión amorosa y al servicio del principio apostólico-petrino, encarnando así la maternidad omnipresente de Nuestra Señora en el corazón de la Iglesia. Todo lo que conlleva nuestra vocación religiosa y la vida de nuestro Instituto es estar en total identificación con el Corazón, la Persona y la Misión de Nuestra Señora, fruto de la conversión diaria y de la formación permanente para crecer en el don de la marianización.A lo largo de todas nuestras misiones apostólicas, deseamos manifestar la maternidad omnipresente de Nuestra Señora que nos llama a entrar con nuestro carisma mariano en todas las dimensiones de la vida eclesial y humana.
DIMENSIONES FUNDAMENTALES DE NUESTRO CARISMA:
• Eucarística: Dedicando toda nuestra vida y nuestro corazón a amar, adorar, consolar y reparar el Corazón Eucarístico de Jesús.
• Mariana: Ser imágenes vivas y presencia del Corazón, la Persona y la Misión de Nuestra Señora en el Corazón de la Iglesia. Nuestro carisma es un hogar, una escuela y un camino específico de identificación mariana y de celo misionero apostólico mariano.
• Vivir en el poder del Espíritu Santo: Totalmente abiertas al poder, acciones y movimientos del Espíritu Santo y a recibir los dones y frutos para nuestra santificación, para la construcción del Cuerpo Místico de Cristo y del Instituto, y para enriquecer nuestros ministerios apostólicos para el bien de aquellos a quienes servimos.
• En el Corazón de la Iglesia: Vivir, testimoniar y enseñar con total fidelidad el esplendor y la fecundidad del Magisterio y de los Tesoros de la Iglesia. Poner generosamente y con corazón de sierva nuestra vida consagrada y nuestro genio femenino en amorosa comunión y servicio al principio apostólico-petrino de la Iglesia.
Fuente: Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y María


