03/03/2026 | Información | Sucesos
La última tabla de salvación
Un mensaje para los tiempos apocalípticos
He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres
En 1675, en el pequeño convento de Paray-le-Monial, una religiosa contemplativa, Santa Margarita María de Alacoque, tuvo una visión que cambiaría la historia espiritual de la Iglesia. Vio el Corazón de Cristo “rodeado de llamas, coronado de espinas, con una herida abierta y una cruz encima”.
Y escuchó estas palabras:
“He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres y que en cambio no recibe de la mayor parte sino ingratitudes”.
No era solo una revelación piadosa. Era un diagnóstico del mundo.
Imagínate una ciudad en plena noche. Las luces se apagan una por una. Las familias discuten. La fe se enfría. Las iglesias se vacían. Parece que todo se oscurece.
Pero en medio de la ciudad hay una casa con una luz encendida. Esa luz no depende de la red eléctrica. Viene de dentro. Es un fuego que no se apaga.
Esa casa es el Corazón de Cristo.
Cuando el mundo se enfría, el amor se vuelve la última resistencia.


